Empecé a escribir sin Internet

¡Hola!

Sí, empecé a escribir sin internet, pero no fue tan malo, porque en esas primeras novelas escribí sin la influencia de otros escritores, solo tuve como maestros los libros que leí. Y cuando necesitaba información de cualquier tipo, podía contar con la biblioteca pública, aunque normalmente me lo inventaba todo ;P

Me gusta escribir desde que aprendí a hacer caligrafía sobre el papel. Escribía cualquier cosa: copiaba textos de cuentos, hacía competiciones con mis hermanos para ver quién escribía más rápido los números del 1 al 1000 y otras tonterías. Recuerdo que, a veces, en el colegio, nos hacían escribir cuentos, y aunque me costaba (ya se sabe que de niños si no nos apetece hacer algo nos cuesta ponernos a trabajar), los cuentos que inventaba tenían moraleja. Por desgracia no conservo ninguno de aquellos cuentos infantiles. En resumen, era feliz solo con una libreta y un lápiz, incluso ahora.

Pero antes de formarme como escritora, probé otras cosas: pintar, dibujar, coser a punto de cruz… Era consciente de que me gustaban todo tipo de manualidades, y cuando me aburría de una cosa saltaba a la otra, me gustaba crear, buscaba mi camino, hasta que finalmente decidí escribir una novela.

La primera vez que lo intenté, la idea se quedó en eso, solo una idea que no llegué a desarrollar. Pero más adelante nació mi primera novela: Recuerdos de infancia. No trataba sobre mis recuerdos, sino sobre los de una chica que llegaba a una nueva ciudad para estudiar y se veía obligada a dejar a su familia atrás. En el colegio, se enamoraba de un chico, pero luego resultaba que eran hermanos. ¿Os suena a manga? ¿Quizá Marmalade boy? No recuerdo de dónde surgió la idea, pero creo que por ahí andan los tiros. Leer mucho shojo manga es lo que tiene, te influye de alguna manera, y aunque la trama es parecida a la serie, la conexión que hace que ambos protagonistas sean hermanos no es la misma que en el manga. Para ser la primera novela que terminé, el resultado no estuvo mal, aunque la trama era sencilla y predecible, además de que el texto estaba lleno de faltas de ortografía. Los personajes eran planos y solo uno de los personajes secundarios tenía más que decir que los propios protagonistas. Pero claro, cuando empiezas sin saber nada sobre cómo escribir novelas, es lógico y normal que no sepas caracterizar más a los personajes, ni sabes planificar, y escribes la historia sobre la marcha. Te centras en los sentimientos de los personajes, pero más por lógica que porque tengan defectos. Cuando somos adolescentes, nos gusta hacerlo todo deprisa, no tenemos paciencia, y por eso tampoco prestamos atención en mejorar la calidad de la novela. Pero no importa, porque si de verdad te gusta escribir, se aprende con el tiempo.

Aquí os dejo un fragmento de esa primera novela que logré terminar:

Llegada de muy lejos y vestida de uniforme, Lili empezaba el instituto en el Royal College de la ciudad de Grecia.

-¡Atención alumnos! –pidió la profesora- Hoy tenemos con nosotros a una alumna nueva y se llama Lili Walls. Ha venido desde muy lejos a estudiar aquí, y espero que seáis buenos compañeros con ella.

-¡Bienvenida! –respondieron todos.

-Lili, puedes sentarte en ese escritorio que hay al lado de la ventana –señalo la profesora Margaret.

Mientras Lili recorría el pasillo de la clase en busca de su pupitre, sus compañeros no paraban de girarse para admirarla, pues Lili era una chica de ojos verdes y pelo rubio con tirabuzones que le llegaba hasta la cintura. Ella misma sabía que había sido dotada de una gran belleza, pero no por eso presumía de ello.

Tenía muy claro que había llegado a aquel colegio a hincar los codos y nada mas.

Una vez acomodada en su sitio, la profesora empezó la clase de literatura. Mientras hablaba, todos los chicos y hasta las chicas murmuraban sobre lo bonita y lo guapa que era la recién llegada, creando envidias entre algunas de sus compañeras.

-¡Silencio! –grito la profesora enojada- Al próximo que habrá la boca ira directo al despacho del director.

A la hora del recreo, todos salieron al recinto del instituto a comer. Como era de esperar, Lili se sintió sola en aquel momento, pero animada, pensó que iría a dar un paseo por las afueras del instituto para ir conociendo el terreno.

El Royal College, era famoso por su gran biblioteca con montones de libros antiguos procedentes de otras épocas.

Sus cuatro columnas exteriores de aspecto gótico, daban paso a una gran puerta de madera tallada a mano en el siglo XVIII. Quien la cruzaba, sentía la gran emoción de estar viviendo en otra época, debido a su techo abovedado y pintado a mano por grandes pintores. Angelitos con alas y rubios cabellos rizados, decoraban aquellos techos de cuento. Los colores que predominaban aquellas obras de arte, eran dulces y al admirarlos te invadía una sensación de paz y serenidad.

“Creo que este va a ser uno de mis sitios preferidos” –pensó Lili para sus adentros, no habiendo visto nunca una biblioteca tan hermosa como aquella.

Continuando su camino por el instituto mientras se terminaba su bocadillo, entro en el pabellón donde se practicaban varios deportes: Voleibol, Baloncesto, Patinaje artístico y natación, pues también incluía una piscina. Lili no había visto nunca una sala tan enorme, ya que tenía las dimensiones de un campo de futbol.

A medida que paseaba, muchos chicos la miraban embobados. Para Lili era un problema a veces ser tan bonita. En ocasiones, la hacia sentirse diferente a los demás, e instintivamente se apartaba de la gente.

En ese momento sonó la sirena anunciando el final del recreo.

De vuelta a las aulas, Lili se perdió por los pasillos sin saber a donde dirigirse para su próxima clase.

¿Veis los errores?

¡Nos vemos en la próxima entrada! 😉

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Primera entrada del blog

“Escribir es dar vida a la imaginación”

Me llamo Yolanda y escribo novelas de fantasía mientras experimento con otros géneros.

Este blog es para todos los públicos, aunque irá dedicado particularmente a los jóvenes y adolescentes escritores a quienes les fascine el arte de la palabra escrita.

La evolución del escritor pretende ser un blog de ánimo continuo a quienes se inicien en este arduo y largo camino de aprendizaje. Para ello centraré las entradas en mi propia evolución como escritora y explicaré cómo a lo largo de los años he ido madurando mi calidad literaria hasta conseguir que una editorial se interese por mis novelas, pero eso vendrá mucho más adelante, cuando la cosa sea oficial.

En principio diré que no hace falta tener estudios ni títulos específicos para desear ponerte a escribir. Si te sientes bien inventando historias y dejando volar tu imaginación sobre el papel o el ordenador, adelante, te ánimo a que lo hagas. Pero si lo que de verdad pretendes es lucrarte con este oficio, no seré la primera persona que te dirá que has escogido un camino equivocado. Yo misma estudié hasta 8º de EGB y me puse a trabajar con 16 años. Todo lo que he aprendido sobre literatura se debe a los libros que he ido leyendo a lo largo de mi vida y a mi dedicación constante de aprender a trabajar los textos, poco a poco lo iremos viendo.

Conforme vayan surgiendo las entradas, iré poniendo textos de mis primeras novelas y textos recientes de las novelas actuales para comparar el antes y el después. Comentaré qué escritores me marcaron más y me enseñaron, cada uno de un modo distinto, e incluso explicaré mis primeros pasos dentro de un concurso editorial.

Esta breve introducción me sirve para romper un poco el hielo y dejar claras las intenciones de este blog que por supuesto podrán variar según vaya viendo mi propia evolución en este terreno tan nuevo y desconocido todavía para mí. Solo pido paciencia si en algún momento meto la pata, aun faltan opciones por configurar y detalles que concretar, pero paso a paso aprenderé.

Un saludo.